Palpación
en bovinos
La
palpación rectal en las vacas es una práctica o método físico utilizado desde
hace muchos años, consiste en introducir la mano por el recto de la hembra
bovina el cual es lo suficientemente elástico que permite la exploración de los
diferentes órganos del aparato reproductivo con lo cual podemos determinar
estados fisiológico.
El
objetivo fundamental de la palpación rectal debe ser el de coadyuvar a la
eficiencia reproductiva del hato, diagnosticando anormalidades o patologías
reproductivas o el no retorno al celo lo más temprano posible en vacas que no
están siendo eficientes en la finca para poder tomar decisiones acertadas y
oportunas en cuanto a tratamientos o descartes para que la empresa ganadera
pueda ser exitosa.
Pasos para
palpar una vaca y saber si esta embarazada:
1
Confina
a la vaca. Ponla en una pasarela de encierro o en un cepo que impida que se
mueva de lado a lado
2
Ponte
la vestimenta adecuada. El uniforme de obstetra o los overoles son la mejor
opción para este trabajo. No obstante, si tienes ropa vieja que no te
importaría ensuciar, entonces también te servirían.
3
Ponte
guantes. Ponte un guante de látex que llegue hasta los hombros en la mano (de
preferencia en el brazo más fuerte) que usarás para hacer la palpación rectal.
4
Ponte
lubricante. Ponte lubricante obstétrico en la mano y frótalo para llegue por
encima de la mano y también por dentro
5
Mete
la mano. Agarra la cola con una mano (la que está sin guante), sostenla por
encima de tu cabeza y con la otra mano forma una boca de títere cerrada (la
yema del pulgar junto a las yemas de los demás dedos) y, con la punta de los
dedos formando un ángulo de 45 a 60 grados, mete la mano en el recto de la
vaca.
Tendrás
que meterla con "fuerza" porque la vaca va apretar para que saques la
mano. Mantén la muñeca firme y en línea con el resto del brazo y mantén el codo
flexionado ligeramente para que así tengas fuerza suficiente para meter la mano
en el recto de la vaca.
6
Expulsa
las heces que estén ocupando demasiado espacio. Si el recto está lleno de
heces, entonces agarra la materia fecal y retira la mano para poder expulsar
las heces de la vaca. Expulsa la cantidad suficiente de heces para que puedas
tener espacio para trabajar, así podrás meter más la mano para encontrar el
cérvix.
7
Ubica
el cérvix. Estará debajo de tu mano, al igual que el resto del tracto
reproductivo de la vaca. Deberías sentir algo duro con forma cilíndrica al
haber entrado. Si ya has metido todo el brazo y aun así no puedes encontrar el
cérvix, estás muy adentro. Retrocede hasta que sientas en tus dedos esa parte
cilíndrica.
8
Adéntrate
más. Si tienes brazos cortos, puedes subirte en un banquito o si no puedes
meter tu brazo de frente hasta el hombro para buscar en las trompas de falopio
o en el útero de la vaca.
9
Busca
al feto y el tracto uterino. Si sientes que el útero está dilatado o con una
pequeña bola ovalada de líquido que flota dentro o algo que se parezca un feto,
entonces habrás descubierto que la vaca está preñada. Si no sientes nada
parecido, solo el útero, entonces es posible que no esté embarazada.
Se
requiere de mucha práctica para saber qué es lo que estás sintiendo. Por lo
general, es mejor revisar después de 2 o 5 meses del periodo de gestación de la
vaca, de modo que sepas que lo que buscas será más grande que un ovario del
tamaño de una pelota de golf. Los tamaños que deberás sentir dependerán del
tiempo de gestación:
2
meses: tamaño de un ratón
3
meses: tamaño de una rata
4
meses: tamaño de un gato pequeño
5 meses:
tamaño de un gato grande
6
meses: tamaño de un perro pequeño
7
meses: tamaño de un beagle
Estos
tamaños sirven para saber si la vaca ha abortado.
Los
veterinarios o especialistas en ganado bovino que tengan más experiencia y que
hayan revisado a más vacas serán más precisos que aquellos que solo han
atendido a pocas vacas. En otras palabras, mientras más práctica u
oportunidades tengas de diagnosticar la gestación en vacas, más precisión
tendrás.
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